31.7.08

Recurro Inconsistente

A través de la rendija miré al espectro visual que le acompaña: un aislado sacerdote y su comensal vendido: ambos, incautos tropiezos de un gobierno lucrativo, adhieren a la milicia naciones inamovibles dentro de la propiedad ilusoria del fantástico correo.
Inclusive quienes, con ánimo de convertirse en diábolos o urnas se lamen el alumbrado público en el armamento fatal del conversor, deben falsas alegorías al triunfo de la huella por encima del esqueleto.
No halla más que hablar, y con el compulsivo interés compuesto se inventa el propio sacramento, gracias al cual se obligará, incauto, a realizar la corpulenta saciedad de un tramo vendido.
El lamento no cuenta y, por ello, no se traduce como si el escritor fuera se le accediera y negase el adiestramiento por la mano derecha: el divino jugador aislado se llama Pedro, y conmemora la muerte del civilizado ciudadano que se ha aparecido por debajo de las agujas y el miedo sencillo.
Como si aconteciera debajo del almendro, capaz de convenir a sus más vagos intereses, se lamenta en despacio vigor con la complejidad del canto, y la conejilla adusta se incrusta en el austero follaje, desde donde nos mira, abierta y sencilla, por debajo de su asiento comprometido.
El hambre se calienta de vez en cuando y el valor ínfimo de la saciedad gobierna adecuadamente el primero de una serie: el calambre marino y direccional: la pregunta:
¿Podré dirigir o gobernar este barco negado?
Pensamiento: La noche de Torquemada: Teatro:
Me lamento por no haber reído lo suficiente; sé que de haberme enrollado más en tu lengua se te habrían caido los dientes, pero por ahora es vago el nombre y las colecciones se llaman a sí mismas corregidas y enlatadas: se me ha dispuesto gobernar el canto con paladar adusto y por eso se me encoge el hombro cuando sueño o el llano se llena de imágenes desasidas de un gobernante ínfimo: me lamento porno haber leído demasiadas veces la propia nocturna fase de angular espectro: me adhiero a quienes anulan con el índice la sinrazón efímera del traslado de cuerpos: allí se recuestan los incautos y por debajo de las sábanas se les tuerce el cuello a las Narrinas: que de allí eran sin embargo, pues el odio me ha disfrazado de hiena y el conversador fugaz se torna maloliente cuando se le retribuye, por el espectro negado de su pulcritud, un timo ignorante y dispenario por el roce prosaico de la vaguedad sopladora.
No se me imbuye de categorías, pues el sacerdote se huele por debajo a nariz conviene.
Ahora el antiguo se deshila y el comienzo brota desde la comprensión más vana de lo acontecido: se mate el pay de vainilla o no, el compensador habrá de manejarse con silueta.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Ah, como si tú vieras a yo haciéndose el comen tario!
¡Ah, si tú vieras!
menegarías incluso, con la pala y el comején.
Aquí distrae, distressed, comuna bocado ímpetu mar.
No me pongas en la lista, ¡por favor!
Se me ruega el intento cada vez que oido la palabra, necio.
Salmo

Anónimo dijo...

hoy no me despido
no importa si vuelvo
no importa si olvido.

regresaré aquí con mi pluma de flecha
pintando dragones y héroes sin fecha
regresaré con un cuento, una historia, un sueño
un caballo blanco sin nombre, sin dueño

tuve que subir algo alto para caer un poco más bajo
encontrarme en un sito sagrado que nunca antes habían explorado
tuve que sentirme ciega para entonces poder ver
lo que siempre tuve, lo que no quiero perder

(despercicio neuronal)

Anónimo dijo...

Wendy,
recuerdo tu papelera de reciclaje; tan llena de desperdicios que jamás recuperarás.
recuerdo tu equipaje y el botón llamado clipo que en tus ansias me instaba a despegar.
recuerdo tu espuma, cortante como la niebla y trascendente como la miel.
recuerdo la forma de tus brazos: la bandeja de entrada, los caminos insondables e irrecuperables de las manifestaciones simbólicas de lo que fue:
un pago de impustos; un cálculo banal;
un estertor en el presupuesto, una página que no logró arrancar.
En tus mieles se disfrazó el deseo y se convirtió en web;
y las visitas más frecuentes,
los ramos más insulsos,
las vejaciones y los comentarios,
quizás ya no los tendrás más.
Vago el recuerdo inicia el suspiro; habrá salvación en tu memoria, querida
¿Habrá salvación en tu memoria, querida?
Después de romper el secreto desde tus labios y comenzar el atroz frugal desde la cuenta cero, quizás había trascendido ya la ola y sus impíos trinos: el hombre debía mejorar su instinto; de allí el lugar.
Mas la compensación no podía ser efímera: el movimiento no podía ser frutal.
Tenía que descomponerse el aro y, con él, la silueta, el vaho, la caléndula y la margarina.
Allá se descompone el lodo; su aroma me cunde hasta las rodillas.
Aquí, descompuesto el cable u ese be,
Inmovilizada la tarjeta de compresión de video,
Apuntalado el orificio con el cual se desprecia el llanto,
nada puede proceder.

Anónimo dijo...

Esta frase no, que ha sido enviada hacia el sitio donde los desperdicios van a parar.

Ciruela dijo...

Somewhere, over the rainbow, way up high.
There's a land that I heard of Once in a lullaby.
Somewhere, over the rainbow, skies are blue.
And the dreams that you dare to dream
Really do come true.
Someday I'll wish upon a star and wake up where the clouds are far Behind me.
Where troubles melt like lemon drops, Away above the chimney tops.
That's where you'll find me.
Somewhere, over the rainbow, bluebirds fly. Birds fly over the rainbow,
Why then - oh, why can't I?
If happy little bluebirds fly beyond the rainbow,
Why, oh, why can't I?