4.7.08

No me he cumplido

Para precavidos: la imposición ridícula del promotor cultural advierte que las invocaciones nerviosas del alacrán son vagas. Sin embargo, procede en desvanecimientos que le dan la categoría de acuerdo fijo. Sin que se coloque la muralla en el trapecio, los ornamentos pretenden ignorar la posición de los planetas. Fijo, el aire vuelve a reanudarse, tal y como cuando.
Doble paso y se advierte un nuevo volumen: el decreto ha sido pronunciado por los aldeanos y, vago adherido al cuerpo, invoca las colaciones matutinas para prometerse un mejor abuelo. En cambio, si se tuvieran disecciones informativas, la compensación debería ocuparse de los primeros abismos, de lado y de cojo. Adusto se vara y coloca. A través de la población uno puede darse cuenta de que existen incólumes patos en la diseminada isla. Allí acostumbran a mezclar el arroz de todos los frijoles, más puerco que efímero, y más vago que con calendarios aztecas.
Por lo visto, el hombre incluye primeras invocaciones. Se excluye en la principal nota de abnegación discordante y vuelve a rememorar el orden primigenio en el que se vio nacer. Así, resuelto al llanto, adquiere principales nicotinas, gracias a las cuales llorar establece el cúmulo de placeres que le gobernarán en el vago peso. Discurso vago. Anécdota marina. El yacer entre los dedos no advierte nuevas emociones; de hecho, inculca la premonición y le pervierte, debajo de las axilas, hasta que el primer balón se le escapa por debajo del asiento.
Dobleces. Se trastoca y yanta. Excluye mientras adhiere primeras voces en el ritmo prosaico de la llamada "frustración", y debajo de la lengua pronuncia el leve goce con el cual ha desvanecido al sueño: Coca-Cola, advierte, no ha pagado su anuncio en esta sección; y sin embargo, aparece; ya ha aparecido; apareció, sigue presente hasta que se le olvide.
¿De cómo influye la cena en el tratado de libre comercio? La relación es directa: acontece y se disuelve en primordiales trinos. Uno obtiene por qué escaparse, y con la población indígena vuelve a rumiar su desconectado cauce de marítimos profanos.
Incluyo el adecuado, pues lleva alas en el desierto; y después de haberse olvidado de cargar el paño con sus dedos, no queda más remedio que Anfetamina.
Anfetamina, digo y lago.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Salvo los primeros actores, no podría hablarse de dos neveras. El habla parece andar en turbios malecones, y ya en el hombro del pesto, o en el aroma del columpio, se ha postrado en el cuerpo el promotor alevoso que le posiciona como donador de sang alineada.
Cómo no estorbar si uno pretende saber lo que se come en lso cauces. El cáucaso advierte el placer en el vagoandar, y come lodo, como si tuviera fauces y ansias y redobles y pantalones y pentalíneas y compotas en el godo.
Asentimiento.

Anónimo dijo...

desgraciada mente a bunda corre cciones in dica muestra va lores in corre gibbles; y en cam biosfera nticuada madrina en gajos.
Tubérculo y yo madreábulo.
Como, si fuera oso, carne de humano. Man Cho.
Borra; colum pía; a ver ración; ya me moco como comí. Vas O Viernes. Nece dad.
a
b
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e
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gREM
blo
g-spot
dotocomo

Anónimo dijo...

Incluso los bisontes diluyen anticuerpos en el reemplazo hasta las siete. De ahí en adelante, se adviertea los ciudadanos que la alimentación diaria saludable, como si fuera oca o trapecio, soluble y abnegado, ha de adiestrarse.
Alcohol en gracia incluye dos calcomanías sobre la primera región más transparente, debajo de la almendra o contracción fatigada por la hora o el hallazgo; diseminados pobs, renuncio.
Vale

Anónimo dijo...

Trotamundos infinito, tal y como si tuviera pesos en la espalda, se redobla en el malecón y pretende enseñar a los fugaces que la abnegación es procreada por el salvo compuesto, en más de una procreación efímera de lo alto. Sin embargo, no tiene motivo con el cual ajustarse a la medida. Cumple con sus ciento cincuenta motivos para promover el otro somnoliento denuedo, y debajo de la cama se advierte que no ha llevado al calcinar la postre ilusión que le provee la necia.
De acuerdo con el estrato coaxial bajo, advierto el energúmeno del páncreas; sin embargo, y no por proceder demasiado sincrético, tiene que convertirse en adusto.
Re-niego, pues será alemán antes de hablar de salchichas.

Anónimo dijo...

¡Ah, no!
pues como si comieras titubeos;
entiendo, pero no me acuerdo.
Lástima, señor; le incrementé la renta, el gas y la anécdota por partes iguales.
Dan